Ballesta Escala: 1/32

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100,00

Fabricada con madera, metal, puntas, cuerdas etc. Una construcción completamente realista y funcional.
Sus medidas son: 170x160x120mm 

Completamente funcional igual que sus hermanas a tamaño real.

Una maqueta ideal para todos aquellos amantes de las maquinas de asedio. Perfecta para colocarla sobre una peana o incorporarla a un diorama de la época acompañada de miniaturas de escala 1/32 – 1/35 (54mm aprox).

Disponible para reserva

Descripción

Fantástica ballesta romana fabricada a mano. 100% artesanal construida paso a paso para asemejarse lo máximo posible a las ballestas utilizadas en la antigüedad por los soldados de las legiones romanas. Ha llevado muchas horas de estudio de las dimensiones y pesos a respetar, con un diseño 3D por ordenador previo a su construcción.
Con un acabado fino y detallista y un proceso de envejecimiento de la madera para darle un realismo aun mayor.

 

Información adicional

Peso 500 g

Información histórica

Estas máquinas, al igual que otras maquinas de artillería de torsión, basaban su fuerza en la torsión de tendones, crines o cabellos humanos que se enrollaban alrededor de bastidores de madera. Su diseño podía constar de uno o de dos brazos. Las de dos brazos eran utilizadas para el lanzamiento tanto de flechas como de piedras, mientras que las de un solo brazo eran destinadas al lanzamiento de piedras.

A pesar de que hoy en día se utiliza el término catapulta para denominar a toda aquella maquina diseñada para lanzar piedras, originariamente en la época romana se designaba con el terminado catapulta a aquellas que lanzaban flechas, mientras que el término ballista se empleaba para referirse a las piezas de artillería que lanzaban piedras. No fue hasta el siglo IV d.C. cuando se invirtió el significado de ambos términos.

Las máquinas de dos brazos estaban constituidas por un bastidor rectangular con dos largueros. En las extremidades de cada larguero se hacía un orificio circular, a través de los cuales se comunicaban los resortes. En cada uno de estos orificios se instalaba un cojinete cilíndrico de bronce con una barra de hierro que lo atravesaba horizontalmente y que iba encajado en unas muescas.

Para evitar que estos cojinetes se movieran tras cada disparo, se hacían unas perforaciones que atravesaban los cojinetes y el bastidor en el que iban montados, para posteriormente introducir unas clavijas que impidieran su rotación.

Los brazos de madera se introducían entre los tendones, y los extremos de los dos brazos se unían mediante una cuerda para darle la configuración de arco.

Entre los postes del bastidor se situaba una caña de madera con una ranura longitudinal de cola de milano. En esta ranura iba encajada otra barra o corredera. En esta ocasión, esta barra era una barra móvil que en su parte superior tenía otra ranura para guiar la flecha o la piedra.

En la parte posterior de la máquina se instalaba el gatillo y el sistema de torno para la recogida de la cuerda que retrotraería la corredera. Al soltar el gatillo se liberaba la cuerda que formaba el arco y el proyectil salía disparado.

Debido al enorme peso de estas maquinas se instalaban montadas en estructuras que permitían su rotación de 360º, así como su inclinación a diferentes ángulos.

La fuerza que proporcionaba la torsión de los resortes era enorme, además poseían una gran precisión de disparo, en gran parte debido a que gracias a su base móvil podían disparar con una trayectoria más directa en lugar de una trayectoria parabólica como en el caso de las catapultas.

1 valoración en Ballesta Escala: 1/32

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    Rivendel Mercados Temáticos

    Perfecto acabado y muy detallada. Muy sólida, por lo que se ve difícil que se desmorone. Es perfecta para nuestras exposiciones sobre la Edad Media.

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